Qué hacer cuando un padre manipula a un hijo, manipulación

Manipulación de los hijos, ¿qué hago cuando el padre manipula al niño en mi contra?.

En las rupturas con niños en las que no existe cordialidad entre los progenitores, sino que por el contrario una de las partes no ha superado el hecho de que la relación se haya acabado y constantemente cuestiona la vida y decisiones de la otra y hace partícipe al hijo de dichas críticas nos encontramos ante una situación muy delicada. Si en el cauce de un proceso de divorcio o separación existen reacciones o desbarajustes emocionales que provocan que tal vez nuestra ex pareja diga cosas inapropiadas y fuera de lugar pero dentro de lo razonable, debemos de tratar de entenderle, pero cuando la intensidad de las mismas o el periodo de duración aumenta se pueden hacer crónica la situación, de manera que sistemáticamente la otra parte nos falte el respeto y en muchos casos utilice la herramienta mas cruel y mezquina, a los hijos comunes que es la manera mas fácil y dolorosa.

Qué hacer cuando un padre manipula a un hijo contra la madre
Manipulación de los hijos

Las cuestiones de pareja se deben de mantener en pareja, pues para cualquier cuestión a resolver el proceder debe de ser hablar directamente con el otro progenitor o por un intermediario que nunca puede ser un niño que no tiene que pagar los platos rotos de la ruptura de los padres a modo de mensajero y parte. Si su marido está tomando una actitud incómoda para el hijo cuestionando su forma de vivir, actividades, ritmo de vida, parejas sentimentales, entorno y amigos, familia, atención a las tareas de la casa, a los deberes del hijo... etc tenemos un problema, pues no se debe de condicionar al niño para crear un prejuicio del otro progenitor, y de influenciar, debe de ser de manera positiva quitando hierro a cualquier incidente.

El problema es que es muy difícil poder demostrar el alance de la alienación parental o influencia negativa del padre frente a la madre (al igual que viceversa) pues la principal prueba básicamente es el testimonio del hijo, condicionado, y su reacción inducida que en muchos casos lleva a enfrentamientos innecesarios y a que el niño no se críe y eduque de una manera normal y natural, plenamente feliz, sino que esté supeditado a los condicionamiento paternofiliales. Lo mejor de ser posible es intentar hablar con nuestra ex pareja, lo que suele ser en algunos empeorar aún mas la situación. Descartada la comunicación se deberá en primer lugar de no entrar en el juego del padre y no hacer lo mismo, y en segundo lugar suele ser positivo que los niños acudan a terapia psicológica para detectar la incidencia y así corregirla, y de no persistir acudir al proceso judicial en el que serán claves los medios de prueba que se peudan aportar tal y como son: Mensajes, testimonios de personas que lo hayan presenciado, grabaciones del propio padre (preferentemente no del niño a nos ser que sea una situación muy grave), pudiendo pedir el informe psicosocial del conjunto familiar de todos los miembros e incluso la exploración judicial del menor.

Por si puesto que si la situación llega a suponer violencia familiar o maltrato de género habrá que estudiar muy bien el caso para tomar la decisión acertada, que será la de denunciar si los hechos son graves y no han persistido con la ruptura y se mantienen en la actualidad o existe probabilidad de que se puedan repetir con el consiguiente perjuicio para hijos y madre.