Mi marido no me deja salir

Mi marido me condiciona

Una de las cosas que más nos gusta es rodearnos de la gente que queremos. Las amistades son muy importantes, son aquellas personas que hemos elegido nosotros mismos a lo largo de nuestra vida.

En las relaciones, debemos de entender, que el hecho de que nuestra pareja tenga amistades, es algo de lo más normal, pues aparte de tener una vida en pareja también tiene su propia vida.

Muchas personas dicen que las amistades son para siempre, pero una pareja nunca se sabe. Seguro que muchos de nosotros, conocemos a alguien que nada más iniciar una relación, se vuelca en su nueva pareja y deja de lado a sus amistades.

Puede que al inicio de la relación tengamos la necesidad de compartir todo nuestro tiempo con nuestra pareja, pero tenemos que saber organizarnos para poder mantener nuestras amistades.

Me prohíbe relacionarme con mis amistades y no me deja salir.

Tu pareja no es nadie para prohibirte hacer lo que quieras. Hay parejas que son controladoras y no soportan que la situación se les vaya de las manos.

Una persona así, llega a un punto en el que tiene que tener todo bajo su control y en el momento que no lo consigue se enfada, haciéndonos sentir mal y en casos extremos agrediéndonos.

Es una situación que no debemos permitir, pues tiene que entender que ya teníamos una vida antes de conocerle. Si ya muestra signos de ser una persona obsesiva y controladora, piensa que una relación sin confianza no va a funcionar jamás.

Quiero divorciarme. ¡No aguanto más esta situación!

Divorcio por culpa de mi marido

Llega un punto en el que nos sentimos agobiadas, y la única salida que vemos es alejarnos de esa persona, mediante el divorcio o la separación.

No te culpes por querer acabar con la relación, pues ha sido el mismo el que ha hecho que no queramos continuar a su lado. La confianza, el amor, el tener tu propio espacio, son cosas sanas y básicas en una relación de pareja.

Cuando dejamos de sentirnos libres en una relación, se convierte en una relación insana.

Al principio, puede que no seamos conscientes, pensando que es algo muy bonito que nuestra pareja quiera estar siempre a nuestro lado.

Incluso podemos llegar a ver la situación como algo romántico, pero no nos equivoquemos, todas las parejas han de tener su propio espacio.

Si tu pareja no acepta que quieras tener tu espacio, tus propias amistades, que quieras compartir alguna tarde a solas con tus amigas, no lo permitas. Nadie es quien para prohibir a su pareja nada.

El respeto y la confianza es algo básico en una relación, sin eso lo mejor es seguir tu camino y separarte de esa persona. Puede empezar distanciándote de tus amigos, hasta llegar a un punto que no tengas relación con nadie, salvo con él.

Piensa si de verdad quieres vivir así y si merece la pena continuar con una persona que se cree con el derecho de prohibirte cosas tan normales como es el tener amigos.  A veces las relaciones no son para siempre, pero las verdaderas amistades sí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *